jueves, 28 de mayo de 2015

Un viaje imaginario al pasado

Y las aventuras continúan... Ahora en el cole, de la mano de nuestros pequeñines...

Recuerdo cuando era pequeña, siempre soñaba con ser grande, que ya no esté bajo las ordenes de mis padres, que cuando crezca y tenga a mis hijos, no estaría tan involucrada en sus vidas escolares...
Ahora los entiendo, soy mamá de un bomboncito de 5 años, se llama Elkin y quiero vivir al máximo su día a día, por mi, que participe en todas las actividades que se presenten, que destaque en todo, que sea EL MEJOR!! Pero luego recuerdo que eso era lo que no me gustaba de mis padres, ME ESTABA VOLVIENDO UNO DE ELLOS!! Me dije: STOP! Detente, no es tu vida, no es tu cuerpo, es tu tesoro, y quieres lo mejor para él, pero para que disfrute de lo mejor de su vida, deja que lo disfrute al máximo, si lo quiere hacer, genial; pero si no, pues a apoyarlo nomas! 

Ayer me pasó una situación en la que puse a prueba lo que les comento:

Ayer, mi hijito tuvo su primera dramatización, tuvo que disfrazarse de arbolito, el cual debía ser elaborado por las mamis. Gracias al apoyo de mi Tocayita (por la gran idea que tuvo) mi amiguita incondicional y mis amiguitas del aula, pudimos elaborarlos, y quedaron muy lindos! El de Elkin, hice el tronco con cartulina corrugada y unas mangas del mismo material. Quedó tan lindo con su disfraz, pero luego de unos minutos, cuando estuve ubicada para disfrutar del espectáculo, vi que minutos antes de que empiece la dramatización, mi bombón se había quitado todo el disfraz!! Lo confieso, sentí una gran frustación, me disgusté, que el tiempo que me tomó en hacer su disfraz no había valido la pena... Pero gracias a Dios, una amiga estuvo cerca y conversó con él, y lo convenció de volver a usar el disfraz.

Durante la presentación, lo vi triste, incomodo, su carita no reflejaba la alegría con la que siempre irradia mis días, entendí y comprendí que era como cuando era niña, cuando mami y papi querían que destacara en todo, sin importar lo que quería o como me sentía..

Me levanté de mi asiento y me fui detrás del escenario... justo salía mi hijito, como sintiendo mi presencia... me abrazó y se echó a llorar, quise llorar con él, lo besé y le dije que todo estaba bien, que no había problema, desde ese momento decidí involucrar a mi hijito en lo que le concierne a él, que lo que tenga que hacer, vestir, etc, sea cómodo para él y le permita pasar un buen momento, que lo disfrute, que goce de sus momentos, que los recuerde con mucho cariño y sobre todo, que sepa que su mami siempre estuvo y estará con él y para él... 

Bienvenidas a esta gran aventura escolar...


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